La educación de la conducta alimentaria en la infancia es muy importante y un hábito a inculcar con especial interés es la adecuada presencia en su alimentación de frutas y verduras. No podemos dejar pasar esta etapa en la que los pequeños empiezan un proceso de evolución y aprendizaje para aprender a comer por sí mismos. Son años en los que comienzan a descubrir diferentes alimentos, sabores, olores, colores, formas, etc. Años en los que adquiere gran relevancia para ellos el afán por imitar lo que hacen los mayores.
Una de las asignaturas que más quebraderos de cabeza suele traer a los padres es la de “enseñar a comer frutas y verduras”. Su consumo es importante, lo sabemos. Importante no solo para la salud de ellos, sino para la de toda la familia: vitaminas y minerales, fibra, agua, compuestos antioxidantes y otras muchas sustancias bioactivas que hacen que las frutas y las verduras sean esenciales para el crecimiento, para el mantenimiento de una buena salud y para la prevención de enfermedades como estreñimiento, hipertensión, exceso de colesterol, e incluso de ciertos tipos de cáncer.
Establecer su hábito de consumo desde la infancia es importantísimo, hay que evitar determinados caprichos, aversiones hacia las frutas y verduras y preferencias por otros alimentos que les afecten en la edad adulta.
¿Qué hacer si mis hijos rechazan las frutas y verduras?






