7 nov. 2014

Cosejos para una mesa navideña saludable


¿Tú también crees que se puede disfrutar de la mesa navideña de una manera positiva y saludable?  

Navidad es época de celebrar, de soñar, de regalar, de reunirse alrededor de una mesa, de disfrutar. Y no tiene por qué ser a costa de exceso, de desorden alimenticio, empacho, acidez de estómago y arrepentimiento posterior. Tu actitud y tu tiempo de planificación es fundamental, aquí te dejamos algunos consejos para una mesa más sensata y saludable durante las próximas navidades. 

Entrantes
 
Las ensaladas son ideales y admiten infinidad de ingredientes siempre y cuando conviertas a las verduras y hortalizas en las protagonistas: frutas, mariscos, pescados marinados o ahumados, quesos frescos, pequeñas proporciones de frutos secos, semillas. ¡Ojo con los aliños! Destierra las salsas calóricas como la mayonesa e intentar reducir el aceite, recuerda que es una “grasa buena” pero no deja de ser una grasa. Cuida al máximo la presentación de los platos, puedes utilizar las preciosas flores comestibles, reinas de la elegancia en el plato.

Verduras crudité con patés vegetales. Mezcla queso crema ligero y la pasta obtenida de triturar los vegetales cocidos o asados, como calabaza, setas, pimiento, berenjena (puedes incluso mezclar diversos vegetales). Si te gusta añade ajo y las especias que más te gusten. Untar en estos patés bastoncitos de zanahoria, pepino, apio, pimiento, etc. es una delicia. 

Fechas perfectas para disfrutar del marisco, una fuente excelente de proteínas, vitaminas y minerales y muy poca grasa. Si es fresco, cocido o a la plancha disfrutarás de todo su sabor, no necesita más que sal y un chorrito de buen aceite de oliva. Si quieres acompañarlo de alguna salsa, evita las mahonesas y salsas más calóricas. Hay muchas opciones ligeras como la salsa de soja o las salsas a base de yogur, con encurtidos picaditos, por ejemplo. Los mejillones con salsa de tomate picante o con salsa de leche evaporada y curry son un entrante estupendo. La sepia a la plancha con una cucharadita de aceite, ajo, perejil y limón, el pulpo a la gallega. Exquisito. 

Sopas y cremas. Alíate con el consomé, en este artículo te ayudamos a preparar un consomé sin grasa cargado de sabor. A la hora de elaborar cremas, recuerda que la nata y los quesos son muy ricos en grasa. Sustitúyelos por leche evaporada, quesitos ligeros, queso batido o incluso yogur.

Embutidos y quesos. No hay duda de que el jamón ibérico es la estrella y, además, en esta fecha es cuando más solemos tener ocasión de disfrutar de un buen jamón. Evita comer la grasa más visible y no olvides la moderación pero no renuncies a disfrutar de nuestro jamón. La cecina es otro de los embutidos que puedes disfrutar con moderación, el resto son muy ricos en energía y grasa saturada, si los escoges recuerda aplicar la norma de la moderación. Lo mismo sucede con los quesos más curados. Hay quesos frescos que son muy sabrosos y acompañados de frutas dulces o compotas crean una combinación exquisita. No tenemos por qué poner el punto de mira en los más curados.


Plato principal 
 
El pescado es una opción más ligera pero ello no quiere decir que tengas que renunciar a la carne. Las carnes grasas, como el cordero, es mejor evitarlas en las cenas y lo más importante es su consumo en raciones mesuradas y el cocinado en su jugo, evitando grasas añadidas. Con las aves también podemos sacar a la mesa platos exquisitos y más ligeros. El pollo o pavo relleno de frutas (manzana, pera, higos, etc.) es una preparación deliciosa, sorprendente y mejor alternativa a los tradicionales rellenos de carne picada, bacon, queso u otros ingredientes más calóricos. 

Estas navidades puedes apuntarte a opciones realmente ligeras, saludables y exquisitas, como lo son los carpaccios, ceviches y tartares. El carpaccio de solomillo, presentado en crudo, finamente laminado y aliñado con virutas de parmesano y un hilo de aceite, o con una vinagreta de frutos rojos. El steak tartar, el tartar de atún o salmón, el ceviche de cualquier pescado o marisco laminado y marinado con cítricos. Grandes placeres si te gusta disfrutar del pescado y la carne en su estado natural, sin apenas alterar su estado.

Postre 
 
Llega el momento de la comida donde más tienes que sacar tu fuerza y controlarte. La piña y la papaya son ideales en el postre ya que contienen enzimas (bromelina y papaína) que facilitan la digestión. Cualquier fruta sabemos que es la mejor opción pero nos resulta difícil resistir a las tartas y a los dulces de la bandeja navideña. En lugar de tartas más calóricas opta por sorbetes de frutas, por helados o por flanes o puddings. 
 
De la bandeja de dulces, escoge una porción pequeña del turrón duro tradicional. Es calórico, pero es una de las elecciones más saludables, ya que está elaborado con un altísimo porcentaje de almendra. Además, al ser un producto duro, nos lleva más tiempo de masticación y permite que le dediquemos más tiempo a cada bocado, ayudándonos a controlar el temido “ansia por lo dulce”. 

Te dejamos un detalle que no debes nunca pasar por alto, recuerda que la sobremesa es para disfrutar de los tuyos y de la buena conversación. Evita que ésta sea junto a la bandeja de dulces navideños. La mejor opción es que te acompañe una infusión caliente de hierbas digestivas: manzanilla, anís, hinojo, menta, etc. 

Bebidas 
 
Recuerda: “El alcohol son calorías vacías, no alimenta, pero engorda" Ten esto muy presente, la moderación, una vez más, es la regla que mejor funciona. A mayor graduación alcohólica, más energía estamos consumiendo, por lo que los licores dulces seguidos de whisky, ron, coñac y aguardientes, son los que más calorías nos aportan. Escoge vino, cava o cerveza y, si te decides por una copa, añade mucho hielo y mezcla con refrescos sin calorías.



¡Te deseamos unas más que felices fiestas!
 

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