4 jul. 2016

La rehabilitación nutricional en los Trastornos del Comportamiento Alimentario (TCA)

Los Trastornos de la Alimentación son una patología frecuente en nuestros días, principalmente entre los adolescentes y adultos jóvenes.

Se sabe que la Anorexia Nerviosa es la tercera enfermedad crónica en la adolescencia y se conoce la importancia que tienen los distintos programas de prevención, los cuales deben iniciarse de forma temprana, en la edad escolar, inculcando hábitos dietéticos y estilos de vida saludables, así como desarrollando la autoestima y la toma de decisiones.

Es muy importante el diagnóstico y tratamiento precoz de estos pacientes, ya que con frecuencia se cronifican y pueden ocasionar secuelas físicas irreversibles.

Las especiales características de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) hacen indispensable un enfoque altamente especializado en su tratamiento.

En este contexto, la figura de un Dietista-Nutricionista especialista en TCA se considera clave, pues estos desórdenes alimentarios pueden inducir graves repercusiones nutricionales que, por un lado interfieren en el tratamiento psicológico y, por otro, pueden poner en peligro la vida del paciente.

El control y la resolución de estas complicaciones han de ser resueltas por especialistas en el manejo de estas enfermedades. Entre ellas, resulta de vital importancia el correcto asesoramiento nutricional como complemento de otras modalidades terapéuticas, clave para minimizar la restricción alimentaria y aumentar la variedad de alimentos rehabilitando la conducta alimentaria del paciente.



La rehabilitación nutricional es un objetivo primordial en todo paciente malnutrido y debe tratarse como una meta temprana del tratamiento, en virtud de dos premisas muy importantes:

1) Hasta que no se haya corregido la desnutrición grave, la psicoterapia tendrá una eficacia limitada.

2) La restauración y gestión del peso se asocia con una disminución de los síntomas claves en cualquier TCA, así como con la mejora de las funciones cognitivas y físicas.

¿Cómo se trabaja en esta rehabilitación?

Fundamentalmente, a través de una fase de educación nutricional enfocada en el paciente, donde se facilitan en consulta herramientas y fundamentos sobre los que trabajar para modificar las conductas relacionadas con el peso y la comida.

6 abr. 2015

Situación actual de la Profesión Dietista-Nutricionista en España

Hoy, desde el blog de Masnutriente, queremos haceros partícipes de la situación actual de la Profesión de Dietista-Nutricionista en España, un hecho que lleva produciéndose desde que se creó la titulación universitaria en nuestro país y que, a día de hoy continúa, con la gravedad que ello supone.

Este post pretende dar a conocer y/o recordar una circunstancia que es de Ley, y no sólo eso, sino de justicia, ya que la sociedad española se merece que al frente de los temas relacionados con la Nutrición y la Salud, haya expertos profesionales formados en esta área, es decir Dietistas-Nutricionistas.

Aunque pueda resultar repetitivo, debemos incidir en que el Dietista-Nutricionista (Diplomado/Grado en Nutrición Humana y Dietética), es una profesión sanitaria incluida en la Ley de Profesiones Sanitarias (Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-21340), pero que, sin embargo, no figura en el Sistema Público Nacional de Salud y carece del espacio que merece entre el conjunto de los profesionales sanitarios.

Desde la creación de la carrera, actualmente Grado, han pasado por el Gobierno de España distintos partidos de diferente signo político, pero con un común denominador: la absoluta indiferencia hacia el colectivo de profesionales sanitarios Dietistas-Nutricionistas. Éste es un hecho gravísimo, pues España, como siempre, estando a la cola del resto de la Unión Europea, es el único país de la misma que creó una titulación universitaria sanitaria sin garantizar la posterior incorporación del colectivo de profesionales en el Sistema Nacional de Salud, un auténtico despropósito que, a día de hoy y bajo el amparo de la crisis, continuará por tiempo indefinido, ya que ningún gobierno ni partido político ha sido capaz de resolver esta situación completamente incoherente en materia de política sanitaria.


15 feb. 2015

Alimenta a tus hijos con frutas y verduras. Consejos


La educación de la conducta alimentaria en la infancia es muy importante y un hábito a inculcar con especial interés es la adecuada presencia en su alimentación de frutas y verduras. No podemos dejar pasar esta etapa en la que los pequeños empiezan un proceso de evolución y aprendizaje para aprender a comer por sí mismos. Son años en los que comienzan a descubrir diferentes alimentos, sabores, olores, colores, formas, etc. Años en los que adquiere gran relevancia para ellos el afán por imitar lo que hacen los mayores. 

Una de las asignaturas que más quebraderos de cabeza suele traer a los padres es la de “enseñar a comer frutas y verduras”. Su consumo es importante, lo sabemos. Importante no solo para la salud de ellos, sino para la de toda la familia: vitaminas y minerales, fibra, agua, compuestos antioxidantes y otras muchas sustancias bioactivas que hacen que las frutas y las verduras sean esenciales para el crecimiento, para el mantenimiento de una buena salud y para la prevención de enfermedades como estreñimiento, hipertensión, exceso de colesterol, e incluso de ciertos tipos de cáncer. 

Establecer su hábito de consumo desde la infancia es importantísimo, hay que evitar determinados caprichos, aversiones hacia las frutas y verduras y preferencias por otros alimentos que les afecten en la edad adulta.
 
¿Qué hacer si mis hijos rechazan las frutas y verduras? 


27 ene. 2015

Por qué NO comer NO es la mejor opción para perder peso

Aunque nos encontramos a finales de Enero, aún resuenan los ecos de los pensamientos y propósitos de comienzo de año, el más recurrente, querer perder peso. Por ello, muchas personas están dispuestas a casi cualquier cosa para conseguir tal fin, como por ejemplo, no comer, literalmente hablando.

Casi todos los días recibimos un gran bombardeo informativo y publicitario en materia de Nutrición, en el que muchos grupos de pseudoexpertos, nos aconsejan y hablan hasta la extenuación, de las bondades y beneficios de numerosas “dietas” (muchas de ellas fraudulentas y milagrosas) e innumerables métodos, en los que al final, se induce a error y se hace llegar a la población a conclusiones inexactas, como por ejemplo, que hay que “comer muy poco” o, mejor dicho, casi nada, para conseguir el peso deseado.

Pues bien, hoy, desde aquí, desde estas líneas, no vamos a hablar de una dieta milagro más ni de un método nuevo, sino solamente a decir que NO, que no comer NO es la opción para conseguir alcanzar el peso ideal. Realmente, ni para conseguir el peso ideal, ni para mantener una salud física y psicológica óptima.

Explicaremos, a continuación, una serie de conceptos para intentar aclarar estas líneas, entre ellos, el concepto de Gasto Energético. El gasto energético  es la relación entre el consumo de energía y la energía necesaria por el organismo. Para el organismo mantener su equilibrio, la energía consumida debe de ser igual a la utilizada, es decir, que las necesidades energéticas diarias han de ser igual al gasto energético total diario.

El gasto energético total (GET) se compone del gasto energético en reposo (GER), energía que utiliza una persona durante 24 horas de reposo absoluto tanto físico como mental, un factor de actividad (FA), el cuál varía en función de si somos personas sedentarias o mantenemos una actividad ligera, media o intensa… y, en último término, el efecto termogénico inducido por los alimentos (ETA), la energía que nuestro organismo requiere para digerir, absorber y metabolizar los nutrientes. A él se le atribuye el 10% o 15% del gasto energético total (GET), dependiendo de los distintos autores.

                                                           GET= GER + FA + ETA

17 ene. 2015

Raciones “a mano”: El método de la mano para calcular las porciones de alimentos

Lo que más suele preocuparnos de nuestra alimentación es qué comemos. Sin embargo, comer más cantidad de la que necesitamos es muy habitual y, además, es una de las principales causas del exceso de peso. Tenemos que vigilar cuánto, no solo qué. Las porciones de alimentos que llevamos a nuestro plato son tan importantes como el tipo de alimentos dispuestos a ser ingeridos.

Algo tan sencillo como el uso de nuestra mano nos ayuda a medir la cantidad recomendada de los distintos alimentos y es una buena manera de enseñar a comer reduciendo el tamaño de las porciones, haciéndolas más saludables. Esto que los expertos en nutrición conocemos como “El método de la mano” es un modelo educativo muy extendido a nivel mundial, recibe el nombre de “Zimbabwe Hand Jive” y su origen esconde una curiosa historia detrás.

Tenemos que irnos a África y mirar 30 años atrás. La iniciativa es de un médico africano especialista en diabetes, el doctor Kazzim G.D. Mawji, quien ante el alto grado de analfabetismo de su país, vio la necesidad de desarrollar un método sencillo que le permitiera enseñar a sus pacientes a alimentarse correctamente. Kazzim expuso su método en una conferencia mundial sobre educación diabetológica, The Global Medical Conference on Diabetes Education (Indiana, 1993), y su éxito fue rotundo. Consiguió que el modelo se incorporase a las recomendaciones alimentarias ofrecidas por distintos organismos dedicados a la prevención de la diabetes, alrededor de todo el mundo. Tal fue el impacto, que no tardó mucho en dar el salto más allá de la diabetes, siendo adaptada por dietistas-nutricionistas como guía alimentaria educativa dirigida a toda la población.

2 ene. 2015

Propósitos y gestión del cambio después de Navidad

Ha finalizado la cena de Nochevieja y ya es Año Nuevo. Han pasado las famosas 12 uvas y las comidas y cenas tan habituales en estas fiestas, en muchas ocasiones, con exceso de comida y, por tanto, un incremento de peso con respecto al inicio de las vacaciones. Llegado este momento, la mayoría establecemos nuestros propósitos para el nuevo año, y uno de los más recurrentes es el de "ponerme a dieta" para "quitarme esos kilos de más que he cogido en Navidad".

El propósito siempre es el mismo pero pronto nos damos cuenta de que lo difícil es cumplirlo, ¿por qué?. Lo primero que debe venirnos a nuestra mente es: ¿de verdad estoy dispuesto a ello?, ¿por qué lo quiero hacer?, ¿merecerá la pena?. Las respuestas a todas estas preguntas son claras y concisas: uno mismo es el que mejor se conoce y, por tanto, sabe de la fuerza de voluntad que tiene para afrontar nuevos retos. Nosotros mismos somos nuestro propio motor de cambio. La realidad es que una correcta gestión del cambio es la mejor y más efectiva forma de modificar un estilo de vida, pero esta gestión ha de ser pausada, pautada y adaptada a nuestras necesidades concretas, con un objetivo marcado, nunca de forma cortoplacista, sino a medio-largo plazo y con la premisa del mantenimiento del mismo a lo largo del tiempo.

Por otra parte, si decido que quiero comenzar de verdad, debo pensar si quiero desarrollar un cambio únicamente en mi forma de comer o extrapolar dicho cambio a mi estilo de vida. Si no fuera así, sería una dieta más de tantas que muchas personas realizan y, además de abandonarla, no proporciona los frutos deseados porque, vuelvo a repetir hasta la extenuación si fuera preciso que, los milagros y menos en forma de dieta-milagro, no existen. Y, recuerda, cualquier promesa de pérdida de peso rápida y sin consecuencias para nuestra salud, además de ser un fraude, constituye un peligro.

Por último, ¡claro que merecerá la pena hacerlo!. Si somos capaces de comprender este cambio en nuestro estilo de vida, nuestros esfuerzos, se verán recompensados porque conseguiremos, SÍ, conseguiremos, mantener el peso perdido a lo largo del tiempo. Y éste, y ningún otro, debería ser el propósito a la hora de realizar un plan de adelgazamiento: aprender a alimentarse es como montar en bicicleta o nadar, si nos lo proponemos, podemos hacerlo a cualquier edad, y eso que aprendamos, es un material que tendremos en nuestro cerebro para toda la vida, una serie de herramientas a las que podremos acudir siempre y cuando consideremos que no hemos hecho las cosas bien a la hora de alimentarnos.

Por tanto, ¿estás dispuesto a cambiar?. Si la respuesta es afirmativa, hay que ser consciente de que para perder esos kilos de más hay que cambiar muchas cosas en nuestra alimentación y en nuestro estilo de vida. En este sentido, recordemos una magnífica e ilustrativa frase de Albert Einstein: "si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo".

En consecuencia, pídele consejo a un profesional Dietista-Nutricionista, que te ayude a afrontar el cambio de hábitos alimenticios y de estilo de vida que necesitas para realizar un programa de pérdida de peso enfocado a una mejora efectiva de tu salud, analizando y supervisando lo que estás haciendo, porque el riesgo para nuestra salud es algo muy real y del que no todo el mundo es consciente.

9 dic. 2014

10 consejos para hacer frente a los excesos navideños



Llega la Navidad y es difícil no dejarse arrastrar por la vorágine consumista. Los excesos innecesarios en la mesa merecen una atención especial en estas fechas. Por eso, te mostramos 10 sencillos consejos para ayudarte a afrontar las fiestas navideñas de forma positiva y saludable.
 


1. Evita saltarte las comidas previas. 
Saltarse la comida previa a la fiesta es un error. Sigue con tu rutina dietética, de lo contrario, llegarás a la mesa con hambre y ansiedad y será mucho más complicado controlar la ingesta sin caer en los excesos. Acabarás pensando que puedes comer todo lo no ingerido el resto del día y esa no es para nada la actitud. 

Haz un desayuno completo: una fruta, té o café con leche y una tostada de pan con tomate o cereales y, si la celebración es una cena, almuerza ligero pero no ayunes: una ensalada de hortalizas o un plato de verduras rehogadas, un filete de pescado a la plancha y un yogur, por ejemplo. Si necesitas ideas para diseñar tus menús, te ayudamos con nuestra sección de menús saludables desde el portal de Saborplace.  



2. Planifica bien las comidas antes de estas fechas.
Planifica, planifica y planifica. Planifica tus menús, dedícale tiempo a tu lista de la compra, planifica en qué momento comprar, cuándo comprar, etc. Te recomendamos que sigas los consejos de El Saber Culinario a la hora de planificar las compras navideñas y poder hacer menús más saludables.
 

3. Abandona el complejo del “qué dirán”.
No actúes como si fuera obligatorio comerse todos los platos. A nadie nos gusta dejar comida, pero son fechas en la que el número de platos y la cantidad que se sirve son excesivos. No te sientas mal por decir que no, no sucumbas a tentaciones y excesos sólo por el “qué dirán”, sobre todo ante los dulces y ante la segunda ronda en la que toca repartir la comida que queda en la bandeja…